Proceso
De brief a entrega en 4 semanas
30 de enero de 2025 · 6 min de lectura · Alexander Moreno

Cuatro semanas no es una promesa comercial. Es una restricción de diseño, y como toda buena restricción, obliga a decidir antes en vez de decidir tarde. Un proyecto que se estira tres meses casi nunca es un proyecto complejo: es un proyecto en el que nadie ha querido cerrar una discusión.
Por qué cuatro semanas y no tres meses
El coste real de un proyecto largo no son las horas facturadas. Es el contexto que se evapora entre reuniones, las decisiones que se reabren porque ya nadie recuerda por qué se tomaron, y el momento de mercado que pasa mientras el equipo sigue puliendo una pantalla que todavía no ha visto un usuario.
Un plazo corto no baja la calidad si lo que recorta es el alcance y no el cuidado. La diferencia está en qué decides no hacer. Nosotros entregamos menos superficie, terminada, en vez de más superficie a medio resolver.
Un plazo no aprieta el trabajo. Aprieta las decisiones, que es donde de verdad se pierde el tiempo.
Semana 1 — Encontrar el número
No empezamos por la marca ni por el mapa del sitio. Empezamos por la cifra que el negocio quiere mover: leads al mes, coste por oportunidad, velocidad de cierre, tasa de activación. Si esa cifra no está clara al terminar la primera semana, el resto del sprint no tiene contra qué medirse y lo paramos ahí.
En esta semana hablamos con quien vende, no solo con quien decide. El equipo comercial sabe dónde se cae el proceso mucho antes de que aparezca en un panel.
Semana 2 — Estructura antes que estética
Arquitectura de información, jerarquía y flujo. Sin color, sin tipografía definitiva, sin nada que invite a opinar sobre el tono cuando todavía no está resuelto el orden. Es la semana más incómoda para el cliente y la que más trabajo ahorra después.
Aquí también se decide qué queda fuera. Una funcionalidad aplazada en la semana 2 cuesta una conversación. La misma funcionalidad aplazada en la semana 4 cuesta rehacer tres pantallas.
Semana 3 — Diseño y construcción a la vez
El diseño no se entrega y luego se maqueta. Se construye mientras se diseña, porque la mitad de los problemas de una interfaz solo aparecen cuando tiene datos reales dentro. Un estado vacío, un nombre de cliente de sesenta caracteres o una tabla con doce filas rompen más pantallas que cualquier revisión estética.
Semana 4 — Instrumentar y entregar
Un proyecto que se entrega sin medición es un proyecto del que nunca sabrás si funcionó. La última semana conecta la analítica, los eventos que de verdad importan y el panel donde el cliente los va a mirar. Sin eso, la conversación de los tres meses siguientes es una discusión de gustos.
Lo que este sprint no es
Ser honesto con los límites es parte del método. Cuatro semanas no dan para todo:
- No es investigación de usuarios a fondo. Es la investigación suficiente para decidir, no para publicar un estudio.
- No es una plataforma completa. Es el camino crítico terminado, con el resto planificado y priorizado.
- No funciona sin alguien que decida del lado del cliente. Si cada revisión necesita tres firmas, el plazo no es realista y lo decimos antes de empezar, no en la semana 3.
Por eso tomamos pocos clientes a la vez. Un sprint de cuatro semanas exige atención completa, y un estudio que corre seis en paralelo no está corriendo ninguno.
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